Por Niza Puerto. Qué bigotes tan grandotes tiene señor presidente municipal de José María Morelos, Domingo Flota Castillo. En plena alerta por la amenaza del huracán “Rina” (después degradado a tormenta tropical) y este irresponsable individuo abandonó el país para pasarse unos días “a tolla malle” en París, Francia, dejando al garete a sus gobernados.
¿Hasta cuándo los civiles podremos exigir que la autoridad renuncie a su cargo? Este es motivo mucho más que suficiente para ponerlo patitas a la calle a este “desgraciado” (diría Laura), quien desde la “ciudad Luz” dice que se mantiene al tanto de lo que ocurre en su municipio.
De plano es necesario que la ciudadanía de ese municipio desconozca por completo a su autoridad, y no es por impulsar la anarquía, pero el vacío de poder y la ingobernabilidad en que dejó a esta localidad ante la amenaza del ciclón no merece menos que eso.
Este caso deberá ser turnado a la XIII Legislatura o incluso ante el Congreso de la Unión para retirar del cargo a Domingo Flota Castillo, quien le aprendió bien a un ex gobernador para buscar pretextos de su viaje a Europa en plena contingencia, el cual no vale la pena ni mencionar.
Queremos saber qué cara, qué pretexto pondrán ahora los partidos (PAN y PRD) que lo postularon como su candidato a la alcaldía.
Afortunadamente no pasó nada en José María Morelos, pero no imaginamos la forma en que este pelafustán hubiese dirigido las maniobras de prevención de desastres ante el paso del huracán, sentado en una cafetería a las afueras de los Campos Elíseos.
Qué asco, en realidad qué abominable resulta el ver a gente que hace esto y que aún peor no lleva a su madre a los viajes, porque sencillamente no tiene, es más, nunca ha tenido, al fallarle así a todo un municipio, a toda una población que confió en él por decir una sarta de mentiras en campaña.
Y valga señalar que si el Congreso no lo hace, desde aquí, desde la Casa del Jabonero y en nombre de todos los habitantes de José María Morelos le exigimos su inmediata renuncia, es más, que ni se moleste en regresar, que la mande por escrito.
Creíamos que este tipo de acciones se habían terminado hace ya dos sexenios, cuando un gobernador se atrevió a hacer lo mismo que Domingo Flota, y cuando fue descubierto también pretextó una serie de inversiones mentirosas que estaba concretando en el viejo continente.
Ya no, eso no se puede permitir más y se tienen que tomar cartas en el asunto para que este sujeto no vuelva a Palacio Municipal nunca más, luego de abandonar a su suerte a miles de personas que esperaban una ayuda ante la amenaza del huracán, ayuda que jamás llegó.
De acuerdo a su oficina de comunicación social, este personaje nefasto regresará a Quintana Roo el próximo 5 de noviembre, cuando ya todo esté en calma y quiera retornar a su oficina para degustar los vinos franceses que seguramente importará.
Pero al igual que él, si el Congreso no hace nada al respecto y guarda silencio, será cómplice en estas aberraciones y provocará que otros presidentes municipales lo hagan en el futuro, pues “al fin no pasa nada”.
Se acabaron este tipo de abusos, es tiempo de actuar, hacer que renuncie Domingo Flota y practicarle una exhaustiva auditoría, pues seguramente viajó con dinero del erario, de la población de José María Morelos, y de ser así, ponerlo tras las rejas, que bien lo merece.
nizapuerto@elquintanarroense.com
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