LA CASA DEL JABONERO - Por Niza Puerto. Por favor que alguien nos explique la razón por la que el gobierno municipal de Julián Ricalde decidió otorgar un descuento del 35 por ciento al magisterio en el pago del impuesto predial, que nos diga de qué privilegios goza este sector. En concreto, que nos indiquen con manzanitas ¿por qué unos sí y otros no?
Dice que es abogado, entonces que nos diga este señor por qué la ley no la aplica al parejo, por qué no es igual para todos. Y es que nos llama especialmente la atención por el hecho de brindar estos beneficios a un gremio que, obvio, cuenta con un trabajo estable, con prestaciones que rabasan las de la ley, que tienen casa propia, cuando hay muchos, incluso la mayoría, que no tienen estos privilegios.
Algunos malpensados aseguran que esto obedece a los tiempos políticos, pero el alcalde lo niega y afirma que se trata de una “estrategia administrativa”. De ser así, lo único que deja claro Julián es que no es abogado y menos administrador, es más, ni siquiera político ¿A quién creerle?
Con el descuento del 35 por ciento en el predial no sólo se beneficiará a 9 mil trabajadores de la educación en este municipio, sino que también se optó por evitar posibles movilizaciones de este gremio extorsionador que advirtió con realizar manifestaciones en caso de que se le negara este beneficio, lo cual en estos tiempos políticos resultarían mortales para la causa juliancista.
Así de claro y de barato fue el motivo real por el que Ricalde Magaña decidió ceder a las peticiones de un sector que le ha quedado a deber mucho, muchísimo no sólo a Benito Juárez, sino también a Quintana Roo y a México entero.
Sabemos que pedirle que se ponga a trabajar es como pedirle peras al olmo, pero creemos que con un poquito de voluntad, el presidente municipal pudo ordenar que se hiciera un estudio socio económico para averiguar qué sectores realmente requieren de una ayuda de este tipo, en un municipio en donde la mayoría se dedica al turismo y es vilipendiada por los hoteleros que otorgan contratos por tres meses, a fin de despedir a los trabajadores cuando ya no les funcionen, de acuerdo a sus cifras de ocupación, o simplemente cuando les viene en gana.
Pero a la gente que realmente lo requiere, a la población que muchas veces no tiene para pagar estos impuestos se les dio la espalda y se les ordena que cumplan con sus obligaciones fiscales con minidescuentos en diciembre, enero y a veces en febrero o de lo contrario emite misivas amenazadoras de embargo.
Quizá a Julián Ricalde habría que llevarlo al cine a ver la película “De Panzazo” una vez que se ponga en cartelera, para que vea la realidad de a quiénes otorgó el beneficio, para aclararle que el SNTE no es más que un gremio extorsionador que basa su fuerza en la cantidad de miembros, jamás en la calidad de su trabajo y menos en el bien que jamás le han generado a este país.
Y más aún, Julián Ricalde debería de preguntar la opinión de la ciudadanía en general sobre el magisterio, aun cuando reconocemos que, como en todos lados, hay buenos y malos, aunque en la capacidad de aprendizaje de los estudiantes se puede medir la de enseñanza de sus maestros.
Pero la culpa no es del indio, sino de quien lo hace compadre
¿Será que Julián favoreció así a los maestros por ser también docente? ¿O bien porque fue beneficiado para pasar de año en sus tiempos mozos?
Como sea, tiene que explicar la razón de esta decisión que favorece a unos cuantos.
nizapuerto@elquintanarroense.com
________________________________
Síguenos por Twitter @enlace_qr
Hazte fan en nuestro grupo Facebook
Suscríbete y Recibe las Noticias en tu Correo
________________________________
No hay comentarios:
Publicar un comentario